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II Tachov Challenge - 4, 5 y 6 de abril - (Tachov) República Checa.

 

06/04/08

!!!! CHMV. CAMPEONES !!!!

Tras la finalísima del torneo checo, los nuestros se traen el trofeo de CAMPEON de esta 2ª edición a Madrid, al vencer al equipo checo de los HC Tachov Old Boys en la tanda de penalties.

Primera victoria de un torneo internacional en la historia del Club de Hielo Madrid Veteranos.

Enhorabuena chicos.

 

Partidos y resultados:

Sábado 5 :

Bulldogs Dornbirn AH (Austria ) vs. Club Hielo Madrid Veteranos (Spain ) - 1-2 ( Alex-Olli / Alberto-Werner)
HC Tachov Old Boys (Czech Republic ) vs. Club Hielo Madrid Veteranos (Spain ) - 1-5 ( Olli-Fitta / Alberto-Cucho / Werner-Alex / Martin-Alberto / Alex )

Domingo 6 :

Rainman Oldstars (Germany ) vs. Club Hielo Madrid Veteranos (Spain ) - 1-7 (Martin-Cucho / Martin-Guti / Cucho-Alberto / Martin-Alberto / Alberto-Martin / Killer-Alex / Killer-Olli )

 

Final del Torneo :

HC Tachov Old Boys (Czech Republic ) vs. Club Hielo Madrid Veteranos (Spain ) - 2-2 (Guti-Martin / Angulo-Martin) (Penalties; Angulo 1 / Martin 0 / Alex 0 ) (Parados Tury +3)

 

!!!! CHMV. CAMPEONES !!!!

 

Equipo:

Pontus / Tury ----- Alex / Werner / Angulo / Guti ----- Alberto / Cucho / Martin / Fitta / Olli / Killer ------ Asistente / Delegado : Sandro

 

Entrevista realizada por la televisión local de Tachov a los nuestros:

http://www.tvtachov.cz/index.php?smycka=18&mesic=4&rok=2008&den=18&aktualita=18_04_08_1208500017.wmv

 

Crónica del torneo por Alberto#14

Segunda edición del torneo tachoviano, que se ha saldado con la consecución del primer puesto, primero que consigue nuestro Club, allende los Pirineos.

El torneo se presentaba descafeinado, por la presencia de sólo 4 equipos, en comparación de los 8 que asistieron el año pasado, pero a la postre resultó ser toda una experiencia.

Pero todo a su tiempo, comencemos por el principio.

El conjunto del viaje se ha caracterizado por empezar con problemas y terminar bien, como por ejemplo, sucedió con Angulo, que casi pierde el pasaporte en el control policial de Madrid; con 4 de los equipos de los que fuimos por Praga, que no llegaron con el resto, y tuvieron que llevarlos al hotel por la noche; o como también nos sucedió a los de Praga, cuando algunos tuvimos (Pontus se hizo el sueco) que empujar la furgoneta que nos llevaba desde el aeropuerto, hasta el hotel. Aún así, las risas eran la nota dominante del grupo, ya que la situación, sólo podía ir a mejor.

Disfrutamos de la cerveza checa en cantidades industriales, así como de la curiosa presentación de las copas, a las que hemos bautizado como Copas Ikea, ya que te sirven el whisky, el hielo y el refresco (en mi caso, zumo, porque bebo con naranja y no había forma de que te diesen una Fanta) por separado, para que lo hagas tú mismo. Tanta cantidad de cerveza bebimos, que a las 0h, estábamos todos durmiendo (menos Cucho, que creía que se derrumbaba el hotel), no sin antes haber dado cuenta de las viandas típicas de Praga, en las que la principal protagonista fue la sopa, sobre todo de ajo y la llamada Gulash. Asistimos a un improvisado concierto de música Country, que llaman ellos, y que es algo parecido al Jazz, durante la penúltima cerveza de la primera jornada.

Al día siguiente, todos los pudimos comprobar que Cucho no había viajado solo, ya que llevaba consigo dos pedazo de ojeras, que tenían vida propia, ya que iban aumentando de tamaño con los días. Nos llamó la atención, sobre todo a Pontus, lo cerca que está todo en Praga, ya que en 10-15 minutos según Martin, nos plantábamos en cualquier lado. Casualmente, ningún desplazamiento bajaba de la media hora, pero nos sirvió para fomentar el cachondeo que llevaba el grupo desde que salió de Barajas.

El viernes era el día grande, ya que íbamos a tener la oportunidad de asistir al primer partido de la final de la Extraliga checa, entre el Slavia de Praga y el Karlovy Vari, en una pista de hielo con capacidad para 18000 espectadores. Mereció la pena. Fue un espectáculo increíble, tanto por el partido, como por el ambiente. Habíamos estado todo el día cruzando Praga, de tienda en tienda de Hockey, visitando la pista del Sparta de Praga, pero nada comparado con la experiencia de ver toda una final de primer nivel, junto a los hinchas del equipo local.

Después del partido y tras recoger los coches que nos habían prestado, Andrea (la hermana de Martin) y Lalla (nosotros le llamábamos así, no se cómo se escribe), un amigo de Martin, nos pusimos rumbo a Tachov, no sin antes enseñarles cómo se sale de Praga a todos los del grupo, un par de veces. Para que os hagáis una idea, un coche lo conducía Pontus y otro Angulo. Con eso lo digo todo. Llegamos a Tachov después de que lo hiciese el grupo que iba desde Munich, por lo que éstos, habían dispuesto de las habitaciones, correspondiéndonos a Angulo y a mí, una compartida con Tury, el Bello Durmiente. Arturito fue capaz de permanecer dormido, con 3 tíos aporreando su puerta y llamando a su teléfono, que se escuchaba desde el pasillo, hasta que fuimos a recoger la llave maestra, para poder entrar. Tras una pequeña excursión, para ver a nuestros compañeros, que ya habían pasado por la fiesta de bienvenida organizada por Reinona (jejeje), nos fuimos a dormir.

Torneo de Tachov. Día 1.

La jornada comenzó temprano, ya que teníamos el desayuno a las 9h y María jugaba su primer partido a las 10h, con las alemanas del Manheim. El torneo se compuso de 6 equipos de chicas y 4 de chicos, que jugaban partidos de dos tiempos de 20 y 25 minutos respectivamente, a tiempo corrido. Nuestro primer partido era contra los Bulldogs austriacos, cuyo jugador más pequeño, aparte de un canijo, era como yo. Antes de nosotros, jugaron los otros dos equipos masculinos del torneo y pudimos comprobar que los checos del Tachov, iban a ser, a priori, el equipo a batir.

El partido contra los austriacos, comenzó muy igualado, aunque ellos comenzaron llevando la dirección del partido, hasta que nosotros entramos en el partido y cambiaron las tornas, siendo nosotros los que nos adelantamos en el marcador, con un gol de Alex, llegando al descanso con 1-0. El segundo tiempo fue muy igualado, pero ellos consiguieron marcar y poner la tensión en el marcador, hasta que, faltando un par de minutos, un tiro raso de Werner, lo refractó Alberto a la escuadra austriaca, poniendo el definitivo 2-1. La victoria in extremis nos dio mucha moral y tranquilidad, para afrontar el siguiente partido contra los checos, ya que los considerábamos el coco del torneo y debíamos jugarnos el pase a la final contra los alemanes, al día siguiente.

Con la tranquilidad de no jugarnos nada importante en el siguiente partido, nos fuimos a comer y a ver los partidos que jugaba el equipo de María, que nos tenía de seguidores fijos en la grada. Hay que decir que María ha hecho un muy buen torneo, a pesar de contar con el reto de tener compañeras nuevas (algunas con dudosas intenciones con ella, jejeje) y del idioma, para comunicarse con ellas. Quizá ha acusado la falta de competición aquí, pero ha destacado del resto de compañeras.

Nuestro segundo partido, fue contra los veteranos de Tachov y lo encaramos con la idea de divertirnos e intentar estar en nuestras posiciones, para dar la sorpresa, pero lo que no esperábamos era que las cosas se pusieran tan de cara, tan pronto. Nada más comenzar, nos pusimos 2-0, gracias a un juego muy serio atrás y muy combativo delante. Las ayudas en defensa y en el fore check eran constantes y nuestro ritmo, muy difícil de seguir por los checos. Esto nos permitió marcar un gol más, antes del descanso, por lo que comenzamos el segundo tiempo con un tranquilizador 3-0. El segundo tiempo fue más relajado, porque no pudimos mantener el ritmo del primero, pero sí logramos seguir con la concentración que teníamos, para no cometer errores, hasta el final del partido, que terminó con el resultado de 5-1 a nuestro favor.

Habíamos hecho lo más difícil. Ganar a los austriacos, en los últimos minutos y dar un repaso a los teóricamente más fuertes del torneo y lo mejor de todo: habíamos conseguido ser un bloque, cada cual con su trabajo bien definido y bien hecho. Habíamos sabido sufrir como un equipo y no nos pudo la presión del empate en el primer partido, ni el tener a los mejores enfrente, en el segundo.

El sábado fue un día redondo. Nos fuimos a cenar con la satisfacción del deber cumplido y con un pie y medio en la final. La noche del sábado fue de lo más tranquilita (Tachov, tampoco daba para mucho más) y después de pasar por el local de moda, el Kiwi, poco a poco nos fuimos retirando, no se si por el cansancio acumulado, o por la responsabilidad de poder hacer historia.

Torneo de Tachov. Día 2

El domingo teníamos un día relativamete cómodo, porque jugábamos tarde contra los alemanes, que ya se habían perfilado como el equipo más débil del campeonato, así que sólo era un mero trámite, antes de la gran final, que antes del partido, debería ser contra los austriacos. La relajación por ser el equipo más flojo y el cansancio, por el palizón del día anterior, hizo que fuésemos menos equipo y que el partido tuviese más individualidades que los otros dos, aunque poco a poco fuimos cogiendo el tono y la máquina española empezó a funcionar, lo que hizo que terminásemos el partido 6-1.

 LA GRAN FINAL

No sin polémica, llegó el gran momento. La final. Lo que debió haber sido un partido entre los dos mejores equipos del torneo, terminó siendo un partido entre los hasta el momento invictos (nosotros) y el equipo local (los checos), ya que los austriacos decidieron irse a casa, alegando que les quedaba mucho camino por delante. Toda una falta de respeto hacia los demás equipos, y sobre todo hacia nosotros, que íbamos desde más lejos que ninguno.

Jugamos la final contra los veteranos de Tachov, que se reforzaron con un jugador junior, porque no tenían suficientes jugadores. Estos contratiempos, nos influyeron mucho más de lo que esperábamos y salimos a jugar la final con poca concentración y mucho cansancio en las piernas.

Pese a ponernos por delante en un power play bien ejecutado, el equipo no supo tranquilizarse y jugar como lo había hecho hasta el momento y aparecieron nuestros reales enemigos: los nervios. Los cambios duraban demasiado, las piernas no respondían y los cerebros se bloqueaban. Un drama.

Todo ello derivó en lo inevitable. En dos jugadas desafortunadas y embarulladas, los locales empataron y se pusieron por delante en el marcador, ante las continuas llegadas a puerta de nuestros jugadores, que no eran capaces de batir al portero contrario, pero es que nos pasaba como a la Armada invencible, que luchábamos contra los elementos, hasta que faltando un par de minutos para el final, Angulo puso el puck donde mamá guarda las Cookies (como diría nuestro narrador más famoso), poniendo el 2-2 final.

Llegó la hora de los penaltis. Los nervios a flor de piel, debido a la mala puntería que nos acompañaba esa tarde. 3 penaltis por equipo. Angulo, Alex y Martin, los encargados de llevarnos a la gloria, junto con Tury, que quería resarcirse de los dos goles encajados.

•  Primer lanzamiento. Dicen, porque no hay documento que lo acredite, que Angulo fue el primero en realizarlo y que puso el puck en el mismo lugar dónde ya había colocado el gol del empate.

Turno de Tury. El jugador checo, tras no encontrar dónde colocar el puck , lo lanza fuera. 1-0

•  Segundo lanzamiento. Turno de Alex, que tras mover al portero, no consigue levantar la pastilla por encima de la guarda y no marca.

Tury sigue con su buen trabajo y con su rodilla, detiene el lanzamiento del equipo checo. 1-0

•  Tercer lanzamiento. Martin, como manda la tradición, estrella contra el portero la pastilla, al intentar ponerla en la escuadra.

Pero no pasa nada, porque super Tury estaba allí. En el peor de los casos, seguiríamos tirando, pero no hizo falta. El jugador checo estrelló la pastilla en el larguero, así que ¡éramos campeones!

Se hizo justicia y el mejor equipo del campeonato, se hizo con la victoria final.

Ha sido un campeonato muy trabajado, en el que hemos sabido sufrir y recomponernos ante los malos momentos, pero sobre todo, me quedo con la sensación de equipo que hemos dado.

Sin apenas tiempo para celebrarlo, las dos expediciones en las que se dividía el grupo español, partieron a sus puntos de destino, unos a Munich y otros, a Praga, desde dónde retornaron a España, con la satisfacción de haber hecho los deberes.

Al grupo de Praga, le quedaban casi dos días más de turismo por la capital checa, que aprovechó para hacer turismo y visitar la antigua pista del Slavia de Praga, que estaba en proceso de descongelación, por fin de temporada. El lunes se presentó lluvioso, así que tras visitar las instalaciones del Slavia y sus tiendas, nos metimos en un bar para comer, a las 15h y salimos de allí a las 23h, en avanzado estado de intoxicación etílica. El tiempo nos respetó el martes, y bajo el sol, pudimos terminar de hacer el turismo que teníamos pendiente y de comprar alguna camisetilla que otra, antes de tomar el avión que nos trajese de vuelta a casa, totalmente agotados.

En definitiva, que ha sido una gran experiencia para todos, y que esperemos que sólo haya sido el principio de una serie de victorias en el futuro.

Alberto #14, por el momento.